sábado, 7 de junio de 2025

ACADÉMICOS ISRAELÍES CONTRA EL GENOCIDIO

  Israel. Académicos israelíes publican una carta abierta condenando el genocidio en Gaza

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Académicos israelíes publican una carta abierta condenando el genocidio en Gaza
Andre Damon, David North
3 junio 2025
Palestinos después de un bombardeo israelí en el norte de la Franja de Gaza [Photo by UN Photo/Shareef Sarhan / CC BY-NC-ND 2.0]
 
El miércoles, 1.200 académicos y administradores universitarios israelíes emitieron una carta abierta en protesta por los “crímenes de guerra e incluso crímenes de lesa humanidad” cometidos por el ejército israelí en Gaza.
La carta, dirigida a la Asociación de Directores Universitarios en Israel, la Junta de Colegios Públicos Académicos, la Academia de Ciencias y Humanidades de Israel y el grupo Academics for Israeli Democracy, es una reacción al comienzo de la “Operación Carruajes de Gedeón” en marzo, que está sometiendo a la población palestina a una hambruna masiva como parte de la política abierta del Gobierno israelí: la limpieza étnica de Gaza.
 
La declaración afirma:
Desde que Israel violó el alto el fuego el 18 de marzo, casi 3.000 personas han muerto en Gaza. La gran mayoría eran civiles. Desde el comienzo de la guerra, al menos 53.000 personas han muerto en Gaza, incluidos al menos 15.000 niños y al menos 41 rehenes israelíes. Al mismo tiempo, muchos organismos internacionales advierten sobre una hambruna aguda, resultado de la política intencional y abiertamente declarada del Gobierno israelí, así como de la transformación de Gaza en un área no apta para la habitación humana. Israel continúa bombardeando hospitales, escuelas y otras instituciones. Entre los objetivos declarados de la guerra, como se define en las órdenes para la operación militar “Carruajes de Gedeón” en marcha, está la “concentración y desplazamiento de la población”. Esta es una horrible letanía de crímenes de guerra e incluso crímenes de lesa humanidad, todos perpetrados por nosotros mismos.
Como académicos, reconocemos nuestro propio papel en estos delitos. Son las sociedades humanas, no solo los Gobiernos, las que cometen crímenes contra la humanidad. Algunos lo hacen por medio de la violencia directa. Otros lo hacen sancionando los delitos y justificándolos, antes y después del hecho, y callando y silenciando voces en los pasillos del aprendizaje. Es este vínculo de silencio el que permite que los crímenes claramente evidentes continúen sin cesar sin penetrar las barreras del reconocimiento.
 
 
La carta significa el surgimiento de una oposición pública dentro de Israel a la guerra. Todavía no está claro qué tan amplia es esta oposición. Las encuestas publicadas recientemente indicaron que todavía existe un amplio apoyo a la ofensiva del régimen contra los palestinos. Si las encuestas son precisas, reflejan la profunda desorientación social producida por décadas de políticas y propaganda sionista reaccionaria.
Sin embargo, dado el implacable aluvión de mentiras a las que están sometidos los israelíes, el hecho de que más de 1.000 académicos hayan denunciado las políticas del Gobierno como criminales es un avance significativo.
La carta representa una condena devastadora no solo contra el Gobierno de Netanyahu sino de sus patrocinadores internacionales en Washington, Londres, Berlín y otras capitales, que han denunciado las críticas al genocidio de Israel en Gaza como una forma de “antisemitismo”. El New York Times y otros importantes medios de comunicación imperialistas no han informado sobre la carta, a pesar de la destacada cobertura en Haaretz y Al Jazeera .
La carta contrasta el papel destacado que desempeñaron las universidades israelíes en las protestas masivas de 2023 contra el intento del Gobierno de Netanyahu de suprimir el poder judicial con su relativo silencio sobre el genocidio en curso. Y declara:
Las instituciones de educación superior israelíes desempeñan un papel central en la lucha contra la reforma judicial. Es precisamente en este contexto que su silencio frente a la matanza, el hambre y la destrucción en Gaza, y frente a la eliminación completa del sistema educativo allí, su gente y sus estructuras, es tan sorprendente.
Hay otras señales de creciente oposición en Israel al genocidio de Gaza. La publicación de la carta siguió a las manifestaciones del martes en universidades de todo Israel, donde estudiantes y profesores protestaron por el genocidio en curso en Gaza. “Esta es la primera acción contra la negación en curso y el apoyo silencioso a los crímenes que se cometen en nuestro nombre”, dijeron los organizadores a Haaretz. En la Universidad de Tel Aviv, estudiantes y profesores que protestaban por el genocidio fueron agredidos por la policía universitaria.
Uno de los organizadores de la protesta le dijo a Haaretz: “Hay una sensación de avance, que a partir de ahora, no será posible frenar”. Agregó: “Hay toda una comunidad que vive bajo una especie de censura, sintiéndose sofocada, con un grito alojado en sus gargantas. El mensaje que recibimos de los estudiantes es claro: necesitan que dejemos de quedarnos callados”.
Ayelet Ben-Yishai, profesora de la Universidad de Haifa, dijo a Al Jazeera que para algunos participantes, la decisión de oponerse públicamente al genocidio fue una respuesta a “la ruptura del alto el fuego en marzo. Ese fue un momento decisivo para muchos, además de presenciar la hambruna que hemos estado imponiendo a Gaza desde entonces”.
El grupo que organiza la publicación de la carta se conoce como la “Red de Acción de Bandera Negra”. El profesor On Barak de la Universidad de Tel Aviv dijo a Haaretz que el nombre del grupo es una referencia al término “acuñado por el juez [entonces juez de primera instancia de Jerusalén] Benjamin Halevy tras la masacre de Kafr Qasim de 1956, en la que 48 palestinos inocentes fueron asesinados por la policía fronteriza israelí”. El juez Halevy escribió en su fallo: “El sello distintivo de la ilegalidad manifiesta es que debe ondear como una bandera negra sobre la orden dada, una advertencia que dice: ‘¡prohibido!’ No la ilegalidad formal... sino más bien, la clara y obvia violación de la ley”.
Barak agregó: “La indiferencia generalizada [hacia los habitantes de Gaza] entre muchos israelíes es el resultado de una intensa campaña de deshumanización que debe ser resistida activamente”.
El profesor Yael Hashiloni-Dolev de la Universidad Ben-Gurion del Néguev le dijo a Haaretz: “Cualquiera que tenga una pizca de responsabilidad o humanidad ya no puede creer en la propaganda. Se están cometiendo crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Estamos en medio de un colapso moral”.
Al Jazeera señaló que “la carta de los académicos es única porque coloca el sufrimiento palestino en el centro de sus objeciones a la guerra”.
El profesor Ben-Yishai le dijo a Al Jazeera: “Queríamos que el sufrimiento de los palestinos fuera el tema central. Queríamos decir que estamos al lado y en solidaridad con los palestinos. También se trataba de asumir la responsabilidad por lo que estamos haciendo en Gaza y abrirle los ojos a la gente”.
La carta apela a “toda la gente de esta tierra, palestinos y judíos”. Declara: “Por el bien de la vida de los inocentes y la seguridad de toda la gente de esta tierra, palestinos y judíos; por el bien del regreso de los rehenes; si no llamamos a detener la guerra de inmediato, la historia no nos perdonará”.
La carta tiene el carácter de una apelación moral. Sus autores no abordan las cuestiones históricas y políticas fundamentales que subyacen al genocidio. Pero por muy profundamente que haya sentido la indignación contra la guerra, el desarrollo de una oposición efectiva al régimen requiere una ruptura con la ideología y las políticas del sionismo. El carácter genocida de esta guerra es la culminación de las políticas basadas en los fundamentos políticos reaccionarios sobre los que se erigió el “Estado judío” en 1948.
La oposición de los socialistas judíos y árabes, y de la Cuarta Internacional trotskista, a la formación del Estado sionista en 1948 ha sido reivindicada.
Los autores de la carta afirman que “es nuestro deber salvar lo que todavía se puede salvar del futuro de esta tierra”. La redacción lleva a esperar que la referencia a “esta tierra” en lugar de a Israel indique una creciente conciencia de que la existencia del Estado israelí, basado en la expropiación y aniquilación del pueblo palestino, excluye cualquier futuro que no sea el que perpetúa el asesinato en masa.
El único futuro viable es aquel que logre la disolución revolucionaria del Estado sionista existente y la unificación de la clase obrera palestina y judía en una república socialista.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 1 de junio de 2025)
 
 

martes, 15 de abril de 2025

 

Estados Unidos. Trump carga contra Zelenski: “No puedes comenzar una guerra contra un país 20 veces más grande y esperar que otros te den misiles”

ActualidadRT, Resumen Latinoamericano, 14 de abril de 2025.

El presidente estadounidense volvió a destacar la responsabilidad del líder del régimen de Kiev en el desencadenamiento del conflicto ucraniano.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha considerado ingenuas las intenciones de Vladímir Zelenski de comprar armas estadounidenses para guerrear con Rusia, que es militarmente superior a Ucrania.

“Cuando empiezas una guerra, tienes que saber que puedes ganarla, ¿no? No empiezas una guerra contra alguien que es 20 veces más grande que tú y luego esperas que la gente te dé los misiles”, afirmó este lunes durante su reunión en la Casa Blanca con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele.

Trump señaló que el líder del régimen de Kiev “siempre estaba buscando comprar misiles”, agregando que Biden y Zelenski podrían haber evitado el conflicto.

Esta misma jornada, el presidente estadounidense afirmó en una publicación que los dos “hicieron un trabajo absolutamente horrible al permitir que comenzara esta tragedia”.

Las declaraciones se producen después de que Zelenski acusara en una entrevista con CBS News a Trump de hablar “de manera más cálida con los rusos que con Ucrania”, añadiendo que, según su punto de vista, Washington “debe estar del lado de Ucrania”

 

Ecuador. La Red en Defensa de la Humanidad sobre los resultados del proceso electoral

Resumen Latinoamericano, 14 de abril de 2025.

La Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, expresa su preocupación ante los resultados presentados por el Consejo Nacional Electoral de Ecuador, en el contexto de la segunda vuelta de los comicios presidenciales celebrados el domingo 13 de abril.

Una serie de irregularidades ocurridas en el marco del proceso electoral, alertan sobre la falta de garantías jurídicas y constitucionales para brindar al pueblo ecuatoriano condiciones óptimas para el ejercicio del voto. Entre estas, destacan:

  1. El candidato y presidente en ejercicio incumplió el artículo 93 de la Ley Orgánica Electoral de ese país, que obliga a todo candidato a la reelección a solicitar licencia ante la Asamblea Nacional para hacer campaña electoral.
  2. Previo a la jornada del 13 de abril, el candidato y presidente en ejercicio decretó el Estado de Excepción en varias de las provincias de ese país, específicamente en aquellas donde no obtuvo mayoría de votos durante la primera vuelta electoral del 9 de febrero de este año.
  3. La Comunidad ecuatoriana residenciada en Venezuela no pudo ejercer su derecho al voto al no habilitarse el centro de votación del consulado ecuatoriano en Caracas, afectando a una importante población votante.

Ante esta situación, manifestamos nuestro apoyo a la solicitud de las agrupaciones políticas participantes, de exigir al Consejo Nacional Electoral la auditoría de los resultados anunciados por ese ente comicial.

Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad

Nuestra América, 14 de abril de 2025

sábado, 8 de marzo de 2025

https://elmuertoquehabla.blogspot.com/2025/03/se-va-almagro-de-la-oea.html

 

jueves, 6 de marzo de 2025

Se va Almagro de la OEA



Luego de 10 años, Luis Almagro culmina un ciclo al frente de la OEA marcado por la "sumisión total a Washington", el apoyo a un golpe de Estado en Bolivia y la amenaza de una invasión a Venezuela. Analistas consultados por Sputnik reflexionaron sobre cómo Almagro "llevó al límite" a la OEA como herramienta de EEUU contra los "díscolos".

Durante la gestión de Almagro se consolidaron algunas tendencias históricas de la OEA como la sumisión a EEUU, el principal 'accionista' de la organización. Pero, además, Almagro construyó una marca propia, muy personalista y en la línea del primer Gobierno de Trump y con el núcleo de republicanos afines a Trump en Miami.

Almagro "eliminó esa característica del organismo y en vez de hacer diplomacia ejerció el intervencionismo directo en la política interna de los países y generó discordia", lo que en definitiva es "todo lo contrario a lo que debería esperarse de un organismo interamericano".

 El episodio "más bochornoso" de la gestión de Almagro se dio con el apoyo de la OEA al golpe de Estado en Bolivia en 2019, cuando el propio secretario general acusó al entonces presidente boliviano Evo Morales (2006-2019) de fraude electoral, sin datos fehacientes que sustentaran esa hipótesis.


Almagro profundizó la inestabilidad y propició un golpe de Estado convencional puro y duro en Bolivia, con un legado de violencia, muertes y desinstitucionalización muy fuerte. La OEA es responsable de eso y todos esperábamos que Almagro tuviera que rendir cuentas, pero parece que se irá impune.

(Sputnik Mundo)




 Almagro, que llegó a la presidencia de la OEA gracias al importante apoyo de Mujica, es actualmente un funcionario más del depto. de estado de EEUU
Apoyó y colaboró con Añez, hoy presa, en el golpe en Bolivia que costó más de 40 muertos.

El esbirro Pro Imperialista y Secretario de la OEA, Luis Almagro fue expulsado del partido histórico Frente Amplio de Uruguay por unanimidad.
Por su conducta frente al organismo.

La OEA fue durante muchos años una organización dedicada a proyectar ante el mundo el consenso entre EEUU y las elites latinoamericanas en la lucha contra el "comunismo". La OEA servía, en esencia, para unificar el hemisferio detrás del liderazgo de EEUU durante la Guerra Fría

Por ello, Cuba fue expulsada de la OEA en 1962 sobre la base de que "el marxismo-leninismo es incompatible con el sistema interamericano". En contraste, ninguna de las dictaduras latinoamericanas más sangrientas - algunas hasta genocidas - fueron expulsadas de la organización.

En las ocasiones en las que América Latina se atrevía a rebelarse en el seno de la OEA (como por ej. en la Guerra de las Malvinas en 1982 o en la invasión estadounidense de Panamá en 1989-1990), EEUU simplemente actuaba de forma unilateral, ignorando las resoluciones aprobadas.

Cuando finalmente terminó la Guerra Fría, la OEA entró en una crisis profunda. Ya parecía no jugar ningún rol. Y los latinoamericanos, entregados al Consenso de Washington y a los ajustes estructurales neoliberales, le prestaban más atención al FMI, al Banco Mundial o al BID.

Los latinoamericanos y caribeños parecían incluso apostarle más a organizaciones subregionales como la CAN (creada en 1969), el CARICOM (1973), el MERCOSUR y SICA (1991). Y en la resolución de conflictos internacionales, llegó a pesar más la Santa Sede que la propia OEA.

Frente a esta situación, la OEA buscó reinventarse. Lo hizo aferrándose a varias iniciativas. Una, en particular, fue la observación electoral. Iniciada en Costa Rica en 1962, fue un nicho fundamental para la OEA durante la etapa de democratización de la región en los 80 y 90s

Con el giro político hacia el progresismo en América Latina en la primera década y media de este siglo, la OEA empezó a tomar distancia de su histórico entreguismo a EEUU. Por primera vez, un Secretario General no apoyado por Washington fue electo en 2005 y reelecto en 2010.

En 2009, la OEA invitó a Cuba a reincorporarse a la organización. La Habana agradeció pero declinó. El mismo año, Honduras fue suspendida después del golpe de Estado contra el Presidente Zelaya. Solamente fue reincorporada después de un acuerdo que permitió su retorno al país.

Los progresistas, aún sospechosos de la OEA y el poder de los EEUU, optaron por crear otros espacios de integración regional y concertación política, como la UNASUR (con un tratado constitutivo y la promesa de construir varias instituciones de gobernanza regional) y la CELAC.


   Pero el retorno de la derecha en la región frustró estas iniciativas regionales. Almagro se volvió el gran títere del gobierno de Trump en el hemisferio y optó por dedicarse de lleno, por encima de cualquier otra tarea, a la consecución de un cambio de régimen en Venezuela.

Almagro apoyó las ilegales sanciones de EEUU (aquellas que han causado decenas de miles de muertos, ver👉cepr.net/report/economi), e hizo eco de la amenaza de EEUU de que "todas las opciones [incluyendo las militares] están sobre la mesa", asustando de paso a algunos aliados.

En abril de 2019, Almagro logró finalmente que el caribe se dividiera y consiguió algo sin precedentes en la historia de la OEA: que un gobierno autoproclamado de Guaido y que no ejerce soberanía alguna pueda ocupar el lugar de un Estado soberano en el Consejo Permanente de la OEA.


  Lógicamente, esta violación del derecho internacional siembra un precedente nefasto. Nunca antes un gobierno en las sombras, o en el exilio, o que no ejerce el poder en el territorio había sido reconocido como representante de un Estado ante el Consejo Permanente de la OEA.

En directa contraposición con su obsesión venezolana, Almagro no se interesó en los atropellos a la democracia y los DDHH en varios otros países. No le interesó el golpe a la democracia en Brasil, la cárcel de Lula, ni la persecución a los dirigentes progresistas de la región.

Almagro tampoco tuvo interés en denunciar los atropellos a los DDHH cometidos por varios gobiernos durante las protestas antineoliberales de 2019-2020 en Haití, Ecuador, Chile o Colombia. Ni criticó al presidente salvadoreño por haber mandado militares a tomarse el Congreso.

 Almagro jugó un rol especialmente nefasto durante las jornadas del golpe de Estado de 2019 en Bolivia. Utilizando a la herramienta de la observación electoral (que la OEA había cultivado cuidadosamente para recobrar protagonismo), Almagro logró impulsar el relato del fraude.


Varios estudios (ver, por ejemplo, aquí: cepr.net/press-release/) han evidenciado que la OEA nunca pudo demostrar una manipulación intencional de los resultados electorales en Bolivia en las elecciones presidenciales del 2019.

Pero Almagro y sus acólitos exprimieron la poca credibilidad que le quedaba a la OEA, utilizando la reputación técnica de su departamento insignia, el DECO (a cargo de la observación electoral), para justificar el cambio de régimen.

Almagro logró, finalmente, devolver a la OEA a la Guerra Fría. Es este fervor neo-macartista y el renovado monroísmo de EEUU en su recobrado "patio trasero" que Mike Pompeo celebraba, en su discurso de enero, al alabar el retorno "del espíritu de la OEA de los años 50s y 60s"

El problema es que la OEA de Almagro indignó a muchos actores políticos latinoamericanos y caribeños. Los progresistas pero también varios centristas, ávidos de diplomacia y multilateralismo, están preocupados con la beligerancia, polarización y exacerbación de los conflictos.

Lejos de "reinventarse" para ser más neutra e imparcial, la OEA volvió a sus instintos más reaccionarios. Por ello, cuando cambie de nuevo el signo político, los muchos indignados de nuestra región pensarán dos veces antes de otorgar un sitial protagónico a esta organización.

El unilateralismo de Almagro y Trump es, a la final, un error histórico. Ratifica la urgente necesidad de una mayor unidad e integración latinoamericana. Y pone en entredicho la relevancia de una OEA anacrónica, con sede en Washington, para el futuro de nuestra región

Por Guillaume Long


lunes, 28 de octubre de 2024

DECLARACIÓN DE LA RED EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD SOBRE EL VETO DE BRASIL A VENEZUELA EN LA CUMBRE BRICS 2024

 


'La  Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad expresa su enorme preocupación ante la decisión del Gobierno de Brasil de vetar la incorporación de Venezuela como país asociado al bloque de los BRICS. 

Consideramos que esta decisión atenta contra la posibilidad de seguir avanzando en el proyecto de integración y resistencia de los países de Latinoamérica y el Caribe con el resto de naciones del Sur Global, para enfrentar las políticas neocoloniales del imperialismo estadounidense y europeo, así como los riesgos que implica el accionar bélico e impune de la OTAN. 

En este sentido, el veto de Brasil contra Venezuela supone la existencia de un alarmante mecanismo de presión creciente tanto de EE.UU y sus socios internacionales sobre el gobierno brasileño en funciones, dando muestras de la extrema fragilidad de ese gobierno ante las fuerzas conservadoras internas, obligándolo a hacer concesiones políticas a la derecha nacional e internacional.

Con el veto contra Venezuela la situación alcanza un punto de extrema gravedad, porque indica que el Gobierno de Brasil no sólo cede ante las presiones de Washington para excluir a Venezuela de una articulación internacional que la vincularía, de modo coordinado y programático, a una esfera de poder de fuerzas alternativas, determinadas a organizar y hacer posible un nuevo orden y equilibrio mundial, sino que demuestra su desacuerdo con el resto de potencias fundadoras de los BRICS con respecto a Venezuela.

Con esta posición hostil hacia Venezuela, Brasil va contra su propia declaración emitida en la videoconferencia para los BRICS de fecha 23/10/2024, donde se expresó que una de las prioridades sería el fortalecimiento del Sur Global. Ahora bien, vetar la inclusión en los BRICS del país que tiene la mayor reserva de petróleo del mundo y un conjunto de políticas y programas coherentes que conforman la Revolución Bolivariana, contradice la posición de estar a favor del fortalecimiento del Sur Global.

El la misma declaración también se reivindica la instalación de políticas financieras que permitirán disminuir el peso del dólar en la economía mundial, así como su uso como arma financiera de guerra contra los países; siendo que Venezuela, víctima de las medidas coercitivas unilaterales (guerra económica) impuestas por el gobierno de EE.UU y sus aliados, se encuentra entre los países más afectados por esa modalidad de agresión. ¿Por qué entonces prohibir a Venezuela tener la oportunidad histórica de una coordinación con una política de enfrentamiento a los efectos dictatoriales financieros del unilateralismo?

La política exterior brasileña registra conflictos, discrepancias y diferencias con varios de los países del escenario internacional, incluso con algunos que están en el ámbito delos BRICS, lo que torna todavía más absurdo un veto selectivo contra Venezuela y también contra Nicaragua, otro país que también mereció de parte del gobierno brasileño, una acción persecutoria, con la expulsión de la embajadora sandinista de Brasilia, lo que genera conflictos adicionales con países que, en América Latina, llevan  una resistencia heroica y coherente a las agresiones programadas por EE.UU. 

Por todo lo anteriormente expuesto, hacemos un llamado al gobierno de Brasil a rectificar un curso de acción que solo beneficia al imperialismo norteamericano y sus asociados, y a no continuar sumándose a la campaña internacional de difamación y aislamiento en contra de la Venezuela Bolivariana.

Venezuela juega un papel fundamental en la integración del Sur Global y es un actor geopolítico de peso, que puede y debe jugar un rol destacado en la construcción de un nuevo mundo multipolar. Para este fin, su entrada a los BRICS constituye un paso fundamental.

               Nuestra América, 26 de octubre de 2024.

miércoles, 28 de agosto de 2024

Palestina. La CIJ considera que el BDS no es sólo un derecho, sino una obligación

 

Por Craig Mokhiber*. Resumen Medio Oriente, 27 de agosto de 2024.

La autorizada sentencia de la Corte Internacional de Justicia sobre la ocupación israelí deja claro que el boicot, la desinversión y las sanciones contra la ocupación, la colonización y el apartheid israelíes no son sólo un imperativo moral, sino también una obligación legal.
Israel y su lobby llevan años inmersos en una frenética actividad para blindar aún más a Israel de la rendición de cuentas, utilizando su influencia en Occidente para ilegalizar la oposición organizada a Israel. El principal de estos esfuerzos ha sido la campaña israelí para penalizar los llamados al boicot, la desinversión y las sanciones a Israel por sus graves violaciones de los derechos humanos. Como consecuencia de ello, en Estados Unidos y en el resto de Occidente están en vigor innumerables leyes y políticas que pisotean los principios constitucionales fundamentales y los derechos humanos garantizados internacionalmente en defensa de la impunidad israelí. Pero una Opinión Consultiva emitida el mes pasado por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) debería ayudar a cambiar esta situación.
En su histórica sentencia, la CIJ declaró que la ocupación israelí de Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza es totalmente ilegal, que Israel practica el apartheid y la segregación racial, y que todos los Estados tienen el deber de ayudar a poner fin a esta situación, incluso cortando todas las relaciones económicas, comerciales y de inversión con Israel en el territorio palestino ocupado. En otras palabras, para cumplir con el derecho internacional, todos los países están obligados a participar en un boicot económico a las actividades de Israel en el Territorio Palestino Ocupado y a desprenderse de cualquier relación económica existente allí.
Dado que el dictamen debía acotarse a los parámetros de la petición de la Asamblea General de la ONU que dio lugar a sus conclusiones, no abordó los deberes y obligaciones relativos a las actividades al oeste de la Línea Verde de 1948 (el territorio de Israel). Sin embargo, la declaración del máximo tribunal sobre las obligaciones ante el Derecho Internacional deja claro que quienes impulsan el BDS no sólo tienen autoridad moral para hacerlo, sino también un sólido fundamento en el Derecho Internacional.
La opinión consultiva emitida por la CIJ el 19 de julio se produce en el contexto del inicio de un procedimiento por genocidio contra Israel ante ese máximo tribunal en diciembre pasado, y de la solicitud de órdenes de detención emitida en mayo por el Fiscal de la Corte Penal Internacional contra el Primer Ministro israelí y el Ministro de Defensa por crímenes de lesa humanidad, incluido el exterminio. En conjunto, representan un giro histórico respecto a 76 años de excepcionalidad e impunidad israelíes patrocinadas por Occidente, y alimentan la esperanza de una nueva era de rendición de cuentas.
Consciente de ello, Israel, así como sus aliados occidentales acusados de complicidad en los crímenes internacionales israelíes (principalmente Estados Unidos, Reino Unido y Alemania) se han apresurado a oponerse, retrasar y obstruir la actuación de estos tribunales, interviniendo en los procedimientos judiciales y, en algunos casos, amenazando a los funcionarios de dichos tribunales. Y, de hecho, el proceso para emitir la orden de detención de la CPI ya se ha retrasado desmesuradamente en comparación con casos anteriores. No obstante, la opinión consultiva de la CIJ fue oportuna e inflexible en su aplicación del derecho internacional a Israel.
Israel y sus aliados también alegan en su defensa que las opiniones consultivas de la CIJ «no son vinculantes» y que, en efecto, el máximo tribunal no puede obligar a un Estado a cumplir sus dictámenes. Pero lo que esta táctica ignora es que las leyes a las que la CIJ hace referencia en su opinión consultiva son, de hecho, vinculantes para todos los Estados. Por ejemplo, la Corte observó que el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, sus derechos emanados del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Internacional de los DD.HH., y la prohibición a Israel de adquirir territorio por la fuerza imponen las obligaciones denominadas «erga omnes», es decir, obligaciones vinculantes que se aplican a todos los países.
Entre estas obligaciones se encuentran la de no reconocer ni apoyar de ningún modo a la ocupación, y la de tomar medidas para hacer realidad la igualdad de derechos y la autodeterminación del pueblo palestino. De ello se deduce que cualquier política o acto de un país occidental que reconozca de alguna manera la ocupación de Israel, ayude a Israel en esa ocupación (económica, militar, diplomáticamente, etc.) o prohíba a las personas bajo su jurisdicción aplicar el derecho internacional a través del boicot o la desinversión de la ocupación ilegal de Israel, sería ilegal.
Por supuesto, es probable que Estados Unidos, que ha ignorado durante mucho tiempo las prohibiciones del derecho internacional y por décadas ha invertido esfuerzos en forjar la excepción para garantizar la impunidad israelí, rechace las conclusiones de la Corte y se oponga a la resolución de la Asamblea General de la ONU para implementarlas (que se espera le seguirá). Es posible que otros Estados occidentales comprometidos con el eje israelí, como el Reino Unido y Alemania, sigan su ejemplo. Pero es probable que la mayoría de los países, incluidos otros Estados occidentales, ajusten sus políticas para garantizar el cumplimiento de la legalidad internacional.
Los grupos y personas afectados por los esfuerzos para penalizar el BDS u obligar a la gente a rechazarlo dispondrán ahora de una nueva e importante herramienta en su arsenal jurídico a la hora de hacer valer sus derechos por vía administrativa o judicial. Ahora pueden invocar el autorizado dictamen del máximo tribunal mundial para afirmar con fundamento que participar en acciones de boicots, desinversiones y sanciones contra la ocupación, la colonización y el apartheid israelíes no sólo es un imperativo moral y un derecho constitucional y humano, sino también una obligación jurídica internacional.

  • Craig Mokhiber es abogado internacional especializado en derechos humanos y ex director de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los DDHH en New York. Renunció a su cargo y dejó la ONU en octubre de 2023 a través de una declaración pública en la que advertía del genocidio en Gaza, criticaba la respuesta internacional y pedía un nuevo enfoque para Palestina e Israel basado en la igualdad, los derechos humanos y el derecho internacional.

Traducción: María Landi.

Fuente: Mondoweiss

sábado, 10 de agosto de 2024

Amy Goodman y Denis Moynihan: El silencio de EE.UU. ante la tortura de prisioneros en cárceles israelíes

 


 

El devastador informe elaborado por la organización israelí para los derechos humanos B’Tselem revela cómo Israel transformó rápidamente el centro penitenciario de Megiddo y otras once prisiones en una red de “centros de tortura”.

“Cuando bajamos del autobús, un soldado nos dijo: ‘Bienvenidos al infierno’”. Así se expresaba Fouad Hassan, un hombre originario de Naplusa, una ciudad situada en el norte de los territorios ocupados de Cisjordania, que estuvo recientemente detenido en la prisión israelí de Megiddo. Las palabras de Hassan, padre de cinco hijos y de 45 años de edad, encabezan un devastador informe elaborado por la organización israelí para los derechos humanos B’Tselem que revela cómo Israel transformó rápidamente el centro penitenciario de Megiddo y otras once prisiones en una red de “centros de tortura” tras el ataque que Hamás llevó a cabo en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023.

Fouad es uno de los 55 palestinos entrevistados por B’Tselem para el informe, de los cuales 30 provienen de Cisjordania; 21, de la Franja de Gaza; y cuatro son ciudadanos israelíes. Sus desgarradores testimonios se complementan con reportes periodísticos e informes oficiales que trazan un impactante mosaico de negligencia, maltrato, tortura y muertes dentro del sistema penitenciario israelí, que se han intensificado luego del 7 de octubre y que han sido cometidos de manera sistemática bajo la dirección del ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir.


'''Los testimonios que B’Tselem ha sacado a la luz son estremecedores. Sari Huriyyah es un abogado especializado en bienes raíces, de 53 años, que tiene ciudadanía israelí. Fue arrestado por una publicación que compartió en la red social Facebook el 4 de noviembre de 2023. Huriyyah describió lo que le ocurrió a Abd a-Rahman Mar’i, un joven de 23 años de edad que estaba confinado en una celda de aislamiento contigua a la suya:“[El joven] gritaba de dolor constantemente y suplicaba por atención médica. El guardia se acercaba de vez en cuando y le gritaba: ‘¡Come mierda! ¡Cállate!’. Por la mañana pasaron los guardias a contarnos. Uno de ellos le ordenó [al joven]: ‘¡Levántate, animal! ¡Levántate, perro!’. Lo revisaron y luego todo el lugar quedó en silencio. Finalmente, el personal médico dijo: ‘No hay nada que hacer’. Uno de los guardias dijo ‘mi más sentido pésame’ y todos comenzaron a reír. Lo metieron en una bolsa negra para cadáveres y se lo llevaron como si fuera basura”.




Por su parte, Firas Hassan, un funcionario de la Autoridad Palestina, de 50 años, describió la paliza que le propinaron los guardias penitenciarios y cómo se enteró de que la golpiza estaba siendo transmitida en vivo para que Ben-Gvir pudiera presenciarla:

“Éramos diez palestinos en la celda. Los guardias entraron y nos golpearon durante 50 minutos. Estaban enmascarados. Se reían mientras nos golpeaban y transmitían todo en directo. Entiendo hebreo y escuché que uno decía: ‘Estamos transmitiendo en vivo y en directo para Ben Gvir’.[…] Luego, después de atarnos las manos a la espalda y vendarnos los ojos, trajeron perros policía”.

Sarit Michaeli es coordinadora de incidencia internacional de B’Tselem. En conversación con Democracy Now!, Michaeli afirmó que Ben-Gvir no es el único responsable de los maltratos y torturas:

“No creo de ninguna manera que el ministro Ben-Gvir sea la única persona responsable [de los abusos]; el primer ministro [Benjamín] Netanyahu, que le ha conferido todo este poder [a Ben-Gvir], es el principal responsable y culpable. Estas son políticas. No son acciones cometidas por individuos descarriados. No son acciones cometidas por individuos que van contra la corriente. Son directrices establecidas por la dirección del sistema penitenciario israelí y por el Gobierno”.

El principal canal de noticias de la televisión israelí, el Canal 12, emitió un video que muestra cómo un grupo de soldados israelíes aparentemente violan en grupo a un prisionero y lo dejan con graves heridas en el recto y con las costillas rotas.

El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Matthew Miller, admitió haber visto el video y afirmó: “[…] Debe haber tolerancia cero al abuso sexual o violación de cualquier persona detenida, punto”. Sin embargo, no hay evidencia de que el Gobierno de Biden le haya enviado algún mensaje a Israel en relación con este asunto.

Michaeli sostiene que si Estados Unidos no ejerce ninguna presión al respecto, los maltratos y abusos que B’Tselem describe en su informe seguirán ocurriendo:

“No esperamos que ninguna investigación hecha por israelíes cambie de manera significativa la situación. […] Hacemos un llamado a todos los países y a las instituciones internacionales pertinentes para que investiguen la situación e intervengan. […] Específicamente, hacemos un llamado a la Corte Penal Internacional, porque estos delitos que enumeramos en nuestros informes son crímenes de guerra y podrían también alcanzar la magnitud de crímenes de lesa humanidad. La comunidad internacional, incluido el Gobierno de Estados Unidos, tiene el deber de actuar”.

El 5 de agosto, las Naciones Unidas emitieron una declaración que comienza con las siguientes palabras: “Los informes de presuntos actos de tortura y violencia sexual en la prisión israelí de Sde Teiman son manifiestamente ilegales y repugnantes, pero solo representan la punta del iceberg”.

Turquía ha solicitado unirse a la demanda por genocidio que Sudáfrica presentó contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia, mientras que el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional está intentando impulsar una acusación formal contra Netanyahu y el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant.

El movimiento de solidaridad con el pueblo palestino está centrando su atención en la vicepresidenta de Estados Unidos y candidata presidencial del Partido Demócrata, Kamala Harris, quien decidió no presidir la reciente sesión conjunta del Congreso en la que Netanyahu se dirigió a los legisladores estadounidenses. El miércoles, un grupo de activistas interrumpió el discurso de la vicepresidenta en un mitin que se estaba llevando a cabo en el estado clave de Michigan. Los manifestantes corearon “¡Kamala, Kamala, no puedes esconderte! No votaremos a favor del genocidio”. Harris respondió: “¿Saben qué? Si quieren que gane Donald Trump, entonces díganlo; de lo contrario, estoy hablando yo”.

Mientras se anticipan movilizaciones de solidaridad con Palestina tanto dentro como fuera de la próxima Convención Nacional Demócrata, todas las miradas están puestas en la vicepresidenta Harris: los llamados a un alto el fuego en Gaza aún continúan.

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

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