martes, 3 de febrero de 2026

DECLARACIÓN DE SAN CARLOS, DECLARACIÓN FUNDACIONAL DE -"NUESTRA AMÉRICA"

 

La Declaración de San Carlos

La declaración fundacional de «Nuestra América»
Los delegados de gobiernos, parlamentos y movimientos adoptan la Declaración de San Carlos y se comprometen a actuar de manera coordinada contra la coacción en las Américas.

Bogotá, 25 de enero

PARTE I

Reafirmando los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos la igualdad soberana de los Estados, la prohibición del uso de la fuerza y el derecho sagrado de todos los pueblos a la libre determinación,

Reconociendo que estos son los principios que animaron a Simón Bolívar en su lucha por un continente libre, a José de San Martín en su visión de una América independiente y soberana, a Benito Juárez en su búsqueda de una paz duradera entre sus naciones y a José Martí en su llamado a defenderlo de la intervención imperialista;

Destacando que la actual coyuntura internacional se caracteriza por la erosión de esos principios, a medida que las fuerzas reaccionarias se levantan para reafirmar el dominio de los Estados Unidos sobre sus naciones vecinas y más allá mediante la coacción, la manipulación y la intervención militar;

Alarmados por el hecho de que este proyecto se haya articulado explícitamente bajo la bandera de una Doctrina Monroe revivida y un nuevo «Corolario Trump», que afirma que los Estados Unidos son una esfera de control exclusiva y trata la soberanía, la democracia y el derecho internacional como impedimentos en lugar de obligaciones;

Observando con gran preocupación que esta doctrina ya se ha puesto en práctica mediante actos concretos, entre los que se incluyen:

  • La intervención financiera en Argentina con el objetivo de condicionar la política económica y limitar la elección democrática;
  • La intervención electoral en Honduras, incluido el indulto al narco-dictador condenado Juan Orlando Hernández y la campaña para nombrar al Partido Nacional para la presidencia;
  • La intervención militar en Venezuela mediante una campaña de bombardeos en la capital, Caracas, quecobró vidas civiles y la muerte de 32 combatientes cubanos que enfrentaron digna y valientemente a la hostil Intervención de Estados Unidos y la defensa del secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores;
  • Los ataques a buques civiles en el Mar Caribe y el Pacífico, llevados a cabo sin el debido proceso y que resultaron en la ejecución extrajudicial de más de cien pescadores y tripulaciones de embarcaciones;
  • El recrudecimiento sin precedentes del bloqueo económico, comercial y financiero y el incremento de las amenazas contra Cuba con el objetivo de derrocar la Revolución;
  • Los designios expansionistas sobre Groenlandia, donde las demandas de adquisición por parte de los Estados Unidos no tienen en cuenta la soberanía de su pueblo ni su derecho a la autodeterminación;
  • La violación sistemática de los derechos políticos, civiles y sociales de los más de cincuenta millones de migrantes que viven en los Estados Unidos —en su gran mayoría de origen latinoamericano— que son objeto de detención, expulsión y represión por parte de las autoridades estatales, incluido el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE);
  • Las persistentes amenazas y ataques políticos dirigidos contra el gobierno soberano y democrático de México, encabezado por su primera mujer presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, encaminados a desacreditar un proyecto de transformación social y socavar la dignidad y la autodeterminación del pueblo mexicano;
  • El apoyo al lawfare como arma de persecución política, desplegado contra líderes políticos que promueven la soberanía y la integración regional, como Lula Da Silva, Rafael Correa y Cristina Fernández de Kirchner, y la escalada a nivel internacional con las sanciones de la OFAC contra Gustavo Petro.
  • Reconociendo que esta escalada constituye no solo una amenaza sin precedentes para los pueblos de las Américas, sino también una amenaza directa al principio universal de la autodeterminación, cuya aplicación selectiva debilita su validez en todas partes;
  • Recordando la observación del presidente Gustavo Petro de que el genocidio del pueblo palestino por parte de Israel en Gaza no era más que un presagio para todos los pueblos que se niegan a la subyugación, lo que demuestra cómo las violaciones incontroladas del derecho internacional migran de una región a otra;
  • Afirmando, por lo tanto, que los firmantes de las Américas y más allá se unen a esta Declaración con la convicción de que la defensa de la soberanía hemisférica es inseparable de la defensa del derecho internacional a nivel mundial, y que solo la solidaridad internacional coordinada puede detener la actual trayectoria hacia la expansión de la violencia imperial.

PARTE II

Afirmando que la acción colectiva entre los Estados soberanos y sus pueblos es la única estrategia capaz de resistir un ataque organizado en virtud de la Doctrina Monroe, y que la fragmentación sigue siendo la condición principal de la que depende la dominación;

Reconociendo que los instrumentos contemporáneos de coacción rara vez se presentan sólo como guerra, sino como una combinación de presión financiera, medidas coercitivas unilaterales, guerra de información, restricciones punitivas al comercio y la energía, aislamiento diplomático calibrado, y ataques sistemáticos contra los trabajadores y el movimiento sindical, diseñados para debilitar la legitimidad, agotar la capacidad pública y forzar resultados políticos;

Reconociendo que el acceso universal a servicios públicos de calidad —incluidos la educación, la salud y la protección social, la energía, el agua y el saneamiento— es una condición necesaria para una democracia funcional, equitativa y estable, y que esos servicios son esenciales para romper los ciclos de desigualdad estructural, social y económica que erosionan la participación democrática y la soberanía popular;

Observando que la actual administración de los Estados Unidos ha seguido una estrategia deliberada de división mediante la intimidación, la coacción y el aislamiento, incluyendo sanciones financieras, restricciones comerciales, bloqueos energéticos y presión diplomática con el fin de fracturar la cooperación regional e imponer resultados desde el extranjero;

Subrayando que ninguna nación por sí sola puede resistir de manera confiable la presión ejercida por el aparato militar y financiero más grande del mundo, pero que mediante la cooperación las naciones pueden construir la autonomía, la resiliencia y la capacidad compartida necesarias para resistir y desarrollarse en condiciones geopolíticas adversas;

Recordando que los pueblos de las Américas han promovido repetidamente su libertad y estabilidad cuando han actuado de manera concertada, incluso en resistencia a legados coloniales como la continua ocupación de las Malvinas, y mediante la creación de mecanismos regionales y subregionales que ampliaron el espacio político, fortalecieron el apoyo mutuo y redujeron la exposición a la tutela externa;

Recordando en particular el establecimiento del Consejo de Defensa de América del Sur dentro de la UNASUR como un esfuerzo por desarrollar la coordinación regional, el fomento de la confianza y el diálogo sobre la defensa soberana sobre la base de la no intervención, reduciendo así la dependencia de las doctrinas, las vías de formación y las arquitecturas de seguridad históricamente configuradas por los Estados Unidos, incluidas las asociadas con la Escuela de las Américas;

Recordando también la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como foro para el multilateralismo latinoamericano y caribeño sin tutela externa, que proporciona un espacio para la coordinación política y las posiciones comunes independientes de la Organización de Estados Americanos, dominada por los Estados Unidos, al servicio de la aspiración de la región de convertirse en una Zona de Paz;

Reconociendo que estas experiencias demuestran una lección fundamental para la coyuntura actual, a saber, que la soberanía no se preserva mediante el aislamiento, sino mediante una cooperación deliberada que convierte la vulnerabilidad compartida en fuerza compartida y transforma la proximidad geográfica en solidaridad política;

Haciendo hincapié en que la coordinación intergubernamental, aunque indispensable, seguirá siendo insuficiente sin el poder popular de los movimientos sociales, organizaciones populares, sindicatos, y los jóvenes, cuya creatividad y acción colectiva configuran los horizontes de la democracia, para defender la soberanía y promover los intereses de la clase trabajadora, además del surgimiento de un movimiento de solidaridad renovado en el Norte Global capaz de rechazar la complicidad, cuestionar el militarismo y afirmar en las instituciones públicas y la vida cívica que no se llevarán a cabo agresiones ni coacciones en su nombre;

Reconociendo que este poder popular depende de la capacidad de pensar, aprender y actuar juntos, y que la producción de conocimiento crítico, educación política y análisis compartido es una dimensión esencial de cualquier proyecto de transformación democrática;

Destacando, por lo tanto, que la estrategia de Nuestra América debe entenderse como diplomática, económica, cívica, popular, social y cultural al mismo tiempo: un frente común que fortalece la resiliencia colectiva, defiende la elección democrática y los derechos humanos de la coacción externa y restaura la primacía del derecho internacional mediante una acción coordinada a través de las fronteras.

PARTE III

Nosotros, los delegados de la reunión inaugural de Nuestra América en Bogotá, Colombia, afirmamos el horizonte compartido de: un hemisferio que se gobierna a sí mismo, defiende a sus pueblos y habla con su propia voz.

Para avanzar en ese proyecto, nos comprometemos a una estrategia común para resistir la coacción, construir la autonomía a través de la democracia y la integración, y proyectar Nuestra América como una fuerza para la soberanía entre las naciones y la solidaridad entre los pueblos.

Para resistir la coacción, nos comprometemos a:

  1. Buscar una participación coordinada en los foros multilaterales, incluidas las Naciones Unidas y sus organismos especializados, para defender la Carta, defender la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza y resistir los esfuerzos por normalizar las acciones coercitivas unilaterales.
  2. Establecer mecanismos para mejorar la coordinación hemisférica y el apoyo mutuo en respuesta a las sanciones, los bloqueos, los esfuerzos de desestabilización y las crisis económicas repentinas, incluyendo la identificación de necesidades comunes, mejores prácticas y vías de cooperación.
  3. Promover la solidaridad y afirmar la soberanía en todo el hemisferio —desde Cuba hasta Venezuela, desde México hasta Colombia y más allá— ampliando la asistencia médica, alimentaria, energética y de respuesta a desastres; desarrollando enfoques colectivos para mitigar el impacto civil de las medidas coercitivas unilaterales; y afirmando que ningún desafío en nuestra región se enfrentará con una invasión o una coacción militarizada, sino con diálogo y enfoques cooperativos y basados ​​en los derechos ante los desafíos regionales compartidos.
  4. Apoyar la documentación y el análisis de la coacción y la desinformación, incluidas las medidas unilaterales, la injerencia encubierta y la guerra de información, con el fin de informar la participación diplomática, las estrategias legales y la comprensión pública.
  5. Fomentar la colaboración entre expertos jurídicos e instituciones para compartir jurisprudencia, evaluar vías de impugnación jurídica y explorar respuestas coordinadas a la coacción ilegal y la aplicación extraterritorial de la ley.
  6. Defender los derechos de los migrantes latinoamericanos en los Estados Unidos, oponerse a las deportaciones masivas y promover las condiciones de paz, prosperidad y desarrollo democrático en nuestra región.
  7. Defender los derechos de los trabajadores, promoviendo los derechos sindicales y laborales, incluyendo el derecho a la organización, la negociación colectiva, y la huelga en nuestra región para que ningún trabajador se vea obligado a abandonar su patria en busca de dignidad en otro lugar.

Para reafirmar nuestra independencia, nos comprometemos a:

  1. Fortalecer el diálogo regional sobre la protección de los procesos democráticos, incluido el intercambio de experiencias sobre el acompañamiento electoral, las salvaguardias para la participación ciudadana y las respuestas diplomáticas a la injerencia o la intimidación externas.
  2. Examinar opciones para una mayor autonomía financiera y comercial, incluyendo acuerdos regionales de compensación, canales de pago de contingencia y una mayor cooperación comercial Sur-Sur, con el objetivo de reducir la exposición a la coacción política y económica.
  3. Promover la cooperación en materia de soberanía energética y alimentaria, y el fortalecimiento de los servicios públicos mediante el intercambio de información y la exploración de enfoques conjuntos para las reservas estratégicas, la contratación y provisión pública, la inversión en infraestructura, la propiedad pública y la producción agrícola sostenible al servicio del desarrollo ecológico.
  4. Revitalizar los esfuerzos de integración regional mediante el intercambio de experiencias, la identificación de áreas de convergencia y la búsqueda de iniciativas de cooperación que mejoren el poder de negociación colectiva, protejan los bienes públicos y amplíen el espacio político.

Para fortalecer Nuestra América, nos comprometemos a:

  1. Mantener un proceso vivo de coordinación entre gobiernos, movimientos, fuerzas políticas, sindicatos y pueblos, profundizando este diálogo a través de reuniones, iniciativas compartidas y canales de cooperación permanentes buscando avanzar hacia una ciudadanía de las américas con garantía de derechos.
  2. Ampliar alianzas con movimientos de resistencia internacionales y fomentar el diálogo con los pueblos del Norte Global con el objetivo de desafiar la complicidad con la agresión, oponerse a las ganancias derivadas de la coacción y la guerra, y promover el cumplimiento del derecho internacional y la coexistencia pacífica.
  3. Convocar a la próxima reunión de Nuestra América en La Habana, Cuba, llamando a todos los pueblos del mundo a solidarizarse con el pueblo cubano y su lucha permanente por la defensa de su soberanía y libre determinación ante las pretensiones y amenazas estadounidenses.

Con este espíritu, y ante los grandes peligros, forjaremos un futuro para las Américas que fomente la unidad, la soberanía y la paz por encima del miedo, la violencia y la dominación extranjera.

jueves, 25 de diciembre de 2025

Comunicado: Líderes políticos de más de 20 países llaman a movilizar a todas las fuerzas progresistas para rechazar la guerra económica de EEUU contra Venezuela

 

or: Venezuelanews

Miércoles, 24/12/2025 03:20 PM

.Este miércoles, los líderes políticos, sociales y académicos de más de 20 países emitieron un comunicado conjunto donde llaman a movilizar a todas las fuerzas progresistas para rechazar la guerra económica de Estados Unidos (EEUU) contra Venezuela. Los firmantes calificaron el «bloqueo total» a buques petroleros y la designación del Estado como «organización terrorista» como una declaración de guerra económica.

Ante esta situación, los líderes políticos de mas de 20 países hicieron un llamado urgente:

«HACEMOS UN LLAMADO URGENTE A MOVILIZAR A TODAS LAS FUERZAS PROGRESISTAS Y A QUIENES DEFIENDEN LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA RECHAZAR LA GUERRA ECONÓMICA DE EEUU CONTRA LA REPÚBLICA BOLIVARIANA VENEZUELA».

El documento subraya que estas medidas funcionan como castigos colectivos que violan la soberanía nacional y el derecho internacional, afectando el acceso a productos básicos. Los líderes denunciaron que esta política es una reedición de la Doctrina Monroe, donde se utiliza el sufrimiento de los ciudadanos como un mecanismo de presión política:

«RECHAZAMOS LA NORMALIZACIÓN DEL HAMBRE Y EL ASEDIO COMO INSTRUMENTOS DE POLÍTICA EXTERIOR», SENTENCIARON LOS REPRESENTANTES INTERNACIONALES DE MÁS DE 20 PAÍSES EN EL TEXTO DIFUNDIDO ESTE MIÉRCOLES.

Además, dicho grupo defendió la legitimidad de Venezuela sobre sus recursos naturales y exigió el cese inmediato de las sanciones para la estabilidad regional. El comunicado concluye con una solicitud de solidaridad activa y el respeto irrestricto a los principios de igualdad soberana de los Estados. Los firmantes insisten en que el levantamiento del bloqueo es fundamental para proteger los medios de vida de las personas que se ven amenazadas.


viernes, 12 de diciembre de 2025

LA RED DE INTELECTUALES, ARTISTAS Y MOVIMIENTOS SOCIALES CONVOCA A PROTESTAR CONTRA EL BLOQUEO A VENEZUELA

 


La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad llama a todos los pueblos, asociaciones, gobiernos y organizaciones internacionales del mundo a expresar su repudio contra el  bloqueo, la destrucción injustificada de embarcaciones pesqueras, la masacre de  tripulantes civiles indefensos, y ahora el robo de un buque tanquero perpetrados en aguas extraterritoriales  por una flota de guerra de Estados apostada en las inmediaciones de la Zona Económica Exclusiva del mar de Venezuela. En palabras del presidente Trump; “un petrolero muy, muy grande, el hecho el más grande que se ha incautado jamás”.

Dichos actos, y en particular el latrocinio perpetrado contra un tanquero, son  hechos  ilegítimos, infundados y repudiables por las razones siguientes:

1) Porque violan el artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas, el cual  pauta que: “Los Propósitos de las Naciones Unidas son: 1. Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz”.

2) Porque violan  el parágrafo 4 del artículo 2 de dicha Carta según el cual: “4. Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”. Por tanto, ningún país tiene derecho a interferir en los asuntos internos de Venezuela, y menos de amenazarla  concentrando fuerzas militares en el borde de sus aguas territoriales y aniquilando  inermes embarcaciones pesqueras de sus nacionales.

3) Porque la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reunida en La Habana en 2014 proclamó a América Latina y el Caribe como “Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”. Un bloqueo naval aniquilador de embarcaciones civiles y asesino de sus tripulantes constituye violación flagrante de Principios, Normas y Propósitos del Derecho Internacional.

        4) Porque según el artículo 111 de la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar de 1982, la persecución de naves militares contra un buque no nacional sólo procede “mientras el buque extranjero o una de sus lanchas se encuentre en las aguas interiores, en las aguas archipelágicas, en el mar territorial o en la zona contigua del Estado perseguidor”, en este caso Estados Unidos. No existe tal derecho en aguas extraterritoriales, y mucho menos el de aniquilar o robar embarcaciones y tripulantes indefensos: tal atrocidad no es más que simple piratería, a veces acompañada con homicidio múltiple, perpetrado con premeditación, ventaja  y alevosía.

     5) Porque el  artículo 1 del Estatuto de Roma  tipifica como crímenes de lesa humanidad “k) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física”; “xiii) Destruir o apoderarse de bienes del enemigo, a menos que las necesidades de la guerra lo hagan imperativo”;   “xxv) Hacer padecer intencionalmente hambre a la población civil como método de hacer la guerra, privándola de los objetos indispensables para su supervivencia, incluido el hecho de obstaculizar intencionalmente los suministros de socorro de conformidad con los Convenios de Ginebra”. Estas normas, aplicables a la guerra, lo son más a una situación formal de paz donde ocurre un  inhumano bloqueo destinado a hacer padecer intencionalmente hambre a la población venezolana, privarla de los objetos indispensables para su supervivencia;  causarle deliberadamente grandes sufrimientos y atentar gravemente contra la integridad física o la salud de ésta, privándola además de sus bienes y depósitos en el exterior.

6) Porque la coartada  estadounidense de que el cerco militar sobre los límites de la Zona Económica Exclusiva del mar venezolano estaría destinada a “combatir el narcotráfico” carece de sustento, pues en el Informe de la Unión Europea sobre Drogas 2024  y el de 2025 ni siquiera se menciona a Venezuela como corredor del narcotráfico internacional, ni tampoco se la menciona en absoluto  en el Informe  de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito 2024. En dichos documentos además se revela que el 87% de la droga ingresa a Estados Unidos por el Océano Pacífico, desde países en la mayoría de los cuales esa potencia mantiene bases o contingentes militares, y no por el Caribe. Dicho pretexto es mucho menos válido para el robo de un tanquero cargado de petróleo, que no es ni droga ilegítima ni alucinógeno, sino una mercancía legal indispensable para el funcionamiento de la economía moderna.

  7) Por tanto, el actual bloqueo naval y el acto  de piratería contra una nave civil de transporte de petróleo, no son más que continuidad de la política agresiva  de Estados Unidos contra Venezuela que se inicia con su participación en el golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez Frías en abril de 2002, prosigue con la proclamación de Venezuela como “amenaza inusual y extraordinaria” contra Estados Unidos; y avanza con el sistemático pillaje de bienes públicos y privados venezolanos en el exterior,  la aplicación de más de un millar de medidas coercitivas unilaterales, la inconstitucional expedición de autos de detención contra las autoridades legítimas venezolanas, la destrucción  y el asesinato de tripulantes de embarcaciones  pesqueras civiles desarmadas, y el abordaje y latrocinio de naves de transporte de hidrocarburos.

8) Por lo cual la calificación del bloqueo naval, la aniquilación con misiles de pequeñas embarcaciones y el robo de transportes de hidrocarburos como supuestas “operaciones antidrogas”, no son más que pretextos para  intensificar una continuada agresión de más de un cuarto de siglo contra Venezuela con el propósito  de invadirla y ejercer el pillaje sobre sus reservas de hidrocarburos, que suman la quinta parte de la energía fósil del mundo.

9) Si se tiene en cuenta que según British Petroleum, la Agencia Internacional de la Energía y la OPEP estamos pasando el “pico de los hidrocarburos”, a partir del cual éstos se agotarán en cuatro o cinco décadas, y los datos de la Agencia Internacional de la Energía según los cuales Estados Unidos sólo dispone de reservas de petróleo para seis años, se comprende que el latrocinio armado de la energía fósil de Venezuela por Estados Unidos podría dificultar la instauración del mundo multipolar, acelerar el derroche de energías no renovables, y colocar bajo amenaza de perentoria agresión militar y saqueo a cualquier país con recursos naturales o aspiraciones de soberanía.

10) Motivos por los cuales convocamos a todas las personas y naciones del mundo a condenar las amenazas, la piratería y la destrucción de naves de Venezuela, y a mostrar su activa solidaridad con el pueblo venezolano víctimas de tales atrocidades.

Reiteramos que en Venezuela se juega el destino de la Humanidad, y que entre todos podemos decidirlo.

 

viernes, 5 de diciembre de 2025

 

 URGENTE QUE RECORRA EL MUNDO- MANIFIESTO INTERNACIONAL- LLAMADO URGENTE A LA CONCIENCIA MUNDIAL: PAZ PARA VENEZUELA, VERDAD PARA LOS PUEBLOS 

Par bureau albagranadanorthafrica le 01/12/2025

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 *"Contra la Infamia, la Dignidad; Contra el Saqueo, la Soberanía."* 

 *Al mundo, a los pueblos libres y a las conciencias despiertas:* 

Hoy, la historia amenaza con repetirse. *La misma maquinaria de mentiras que devastó Irak* buscando "armas invisibles", y que destruyó Libia bajo falsas premisas humanitarias, hoy *apunta sus cañones hacia el Caribe.* 

Estados Unidos ha desplegado una maquinaria de guerra bajo el nombre de "Lanza del Sur", cerrando cielos y mares, bajo el pretexto de combatir un "narcotráfico" *que, según sus propios datos y los de la ONU, no transita por el Caribe venezolano.* 

 *📣DENUNCIAMOS LA GRAN MENTIRA* :

Nos dicen que luchan contra carteles, *pero rodean con buques de guerra la mayor reserva de petróleo y gas del planeta.* 

Nos dicen que buscan justicia, *pero aplican un bloqueo criminal que castiga a niños, ancianos y familias, violando los derechos humanos más sagrados* .

Nos hablan del "Cartel de los Soles", una narrativa fantasma resucitada de *una operación fallida de la propia CIA en los 90* , para justificar hoy lo injustificable.

 *LA VERDAD ES TÉCNICA Y ES MORAL:* 

La ciencia y los datos gritan lo que la propaganda calla: *Más del 90% de la droga que llega a EE.UU. sale por el Pacífico,* no por el Caribe. Entonces, *¿por qué los destructores apuntan a las costas de Venezuela?* 

 *📢Porque no buscan polvo blanco; buscan oro negro.* 🛢️🛢️

No buscan detener el flujo de drogas *(que financia sus propios bancos en el norte);* buscan detener el flujo de la Historia Soberana de un pueblo que decidió ser libre.

 *NO EN NUESTRO NOMBRE:* 

 *Rechazamos que se utilice la lucha contra las drogas como un disfraz para el neocolonialismo y el saqueo de recursos.* 

Rechazamos que se normalice la "Ley de la Selva" donde el fuerte aplasta al digno.

 *Venezuela no es una amenaza; es una esperanza de resistencia por otro mundo posible* . Defender a Venezuela hoy es defender el derecho de cualquier nación a no ser invadida, saqueada ni mentida.

*¡Basta de mentiras! ¡Manos fuera de Venezuela! ¡El Caribe es Zona de Paz!*

Objetivo: Para ser firmado por intelectuales, movimientos sociales y difundido en la prensa Amiga y redes diplomáticas.


miércoles, 24 de septiembre de 2025

LA RED DE INTELECTUALES, ARTISTAS Y MOVIMIENTOS SOCIALES CONVOCA A PROTESTAR CONTRA EL BLOQUEO A VENEZUELA

 

La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad llama a todos los pueblos, asociaciones, gobiernos y organizaciones internacionales del mundo a expresar su repudio contra el  bloqueo, la destrucción injustificada de embarcaciones pesqueras y la masacre de  tripulantes civiles indefensos, perpetrados en aguas extraterritoriales por una flota de guerra de Estados apostada en las inmediaciones de la Zona Económica Exclusiva del mar de Venezuela.

Dicho bloqueo, acompañado de sobrevuelos del mar territorial por aeroplanos de combate, así como de campañas de difamación y  amenazas contra la soberanía de Venezuela y sus autoridades, es un hecho  ilegítimo, infundado y repudiable por las razones siguientes:

1) Porque viola el artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas, el cual  pauta que: “Los Propósitos de las Naciones Unidas son: 1. Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz”.

2) Porque viola  el parágrafo 4 del artículo 2 de dicha Carta según el cual: “4. Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”. Por tanto, ningún país tiene derecho a interferir en los asuntos internos de Venezuela, y menos de amenazarla  concentrando fuerzas militares en el borde de sus aguas territoriales y aniquilando  inermes embarcaciones pesqueras de sus nacionales.

3) Porque la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reunida en La Habana en 2014 proclamó a América Latina y el Caribe como “Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”. Un bloqueo naval aniquilador de embarcaciones civiles y asesino de sus tripulantes constituye violación flagrante de Principios, Normas y Propósitos del Derecho Internacional.

        4) Porque según el artículo 111 de la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar de 1982, la persecución de naves militares contra un buque no nacional sólo procede “mientras el buque extranjero o una de sus lanchas se encuentre en las aguas interiores, en las aguas archipelágicas, en el mar territorial o en la zona contigua del Estado perseguidor”, en este caso Estados Unidos. No existe tal derecho en aguas extraterritoriales, y mucho menos el de aniquilar embarcaciones y tripulantes indefensos sin siquiera revisar su carga: tal atrocidad no es más que homicidio múltiple, perpetrado con premeditación, ventaja  y alevosía.

     5) Porque el  artículo 1 del Estatuto de Roma  tipifica como crímenes de lesa humanidad “k) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física”; “xiii) Destruir o apoderarse de bienes del enemigo, a menos que las necesidades de la guerra lo hagan imperativo”;   “xxv) Hacer padecer intencionalmente hambre a la población civil como método de hacer la guerra, privándola de los objetos indispensables para su supervivencia, incluido el hecho de obstaculizar intencionalmente los suministros de socorro de conformidad con los Convenios de Ginebra”. Estas normas, aplicables a la guerra, lo son más a una situación formal de paz donde ocurre un  inhumano bloqueo destinado a hacer padecer intencionalmente hambre a la población venezolana, privarla de los objetos indispensables para su supervivencia;  causarle deliberadamente grandes sufrimientos y atentar gravemente contra la integridad física o la salud de ésta, privándola además de sus bienes y depósitos en el exterior.

6) Porque la coartada  estadounidense de que el cerco militar sobre los límites de la Zona Económica Exclusiva del mar venezolano estaría destinada a “combatir el narcotráfico” carece de sustento, pues en el Informe de la Unión Europea sobre Drogas 2024  y el de 2025 ni siquiera se menciona a Venezuela como corredor del narcotráfico internacional, ni tampoco se la menciona en absoluto  en el Informe  de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito 2024. En dichos documentos además se revela que el 87% de la droga ingresa a Estados Unidos por el Océano Pacífico, desde países en la mayoría de los cuales esa potencia mantiene bases o contingentes militares, y no por el Caribe.

.    7) A su vez, la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud de Estados Unidos (NSDUH) revela que para  2023 por lo menos unos  70,3 millones de estadounidenses (24,9% del total, uno de cada cuatro ciudadanos, comenzando con niños de 12 años) consumían sustancias ilícitas, y que 48,5 millones de ellos  sufrieron trastornos por su uso. Este contraste entre un país bloqueador que figura como primer consumidor de sustancias ilícitas y un país bloqueado que ni siquiera figura en los informes sobre la materia, revela que el primero en realidad no puede o no quiere detener el tráfico ilícito, ´pues no es concebible que  niños  de 12 años sepan dónde se consigue la droga, y supuestamente lo ignoren las más poderosas agencias de espionaje y represión del planeta: la CIA, el FBI, la National Security Agency, la Drug Enforcement Agency y las múltiples policías de dicho país, empeñadas desde la presidencia de Richard Nixon en una supuesta “Guerra contra las drogas”.

8) Por tanto, el actual bloqueo naval no es más que continuidad de la política agresiva  de Estados Unidos contra Venezuela que se inicia con su participación en el golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez Frías en abril de 2002, prosigue con la proclamación de Venezuela como “amenaza inusual y extraordinaria” contra Estados Unidos; y avanza con el sistemático pillaje de bienes públicos y privados venezolanos en el exterior,  la aplicación de más de un millar de medidas coercitivas unilaterales, la inconstitucional expedición de autos de detención contra las autoridades legítimas venezolanas y  la destrucción  y el asesinato de tripulantes de embarcaciones  pesqueras civiles desarmadas.

9) Por lo cual la calificación del bloqueo naval y la aniquilación con misiles de pequeñas embarcaciones como supuestas “operaciones antidrogas”, no es más que pretexto para  intensificar una continuada agresión de más de un cuarto de siglo contra Venezuela con el propósito  de invadirla y ejercer el pillaje sobre sus reservas de hidrocarburos, que suman la quinta parte de la energía fósil del mundo.

10) Si se tiene en cuenta que según British Petroleum, la Agencia Internacional de la Energía y la OPEP estamos pasando el “pico de los hidrocarburos”, a partir del cual éstos se agotarán en cuatro o cinco décadas, se comprende que el latrocinio armado de la energía fósil de Venezuela por Estados Unidos podría dificultar la instauración del mundo multipolar, acelerar el derroche de energías no renovables, y colocar bajo amenaza de perentoria agresión militar y saqueo a cualquier país con recursos naturales o aspiraciones de soberanía.

En Venezuela se juega el destino de la Humanidad: entre todos podemos decidirlo. 

Frente a la barbarie, un nuevo humanismo




El III Encuentro Mundial de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales En Defensa de la Humanidad se celebró en Caracas, en la Venezuela bolivariana, en diciembre de 2004. El Comandante Chávez les dio la bienvenida a los más de 400 participantes, de 52 países, y los animó a pasar a la ofensiva para enfrentar “uno de los más grandes retos que hay ahora mismo en el mundo”.

Debemos, dijo, comenzar por nosotros mismos, “llenarnos de humanidad, hacer carne, nervio, músculo, alma y cuerpo, la humanidad, lo humano”. Agregó que aspiraba a que el evento no pasara como uno más, como algo efímero, sino que de él naciera una “red o movimiento mundial para la batalla de ideas”.

«Qué bueno sería que de este grupo de intelectuales y de hermanos y hermanas del mundo quedara un comité con una red, la cual además debe ir creciendo, cada uno debe llevarse el compromiso de ir creciendo en ideas, en discusión. (…) …para salvar la humanidad, organicemos una red de pensadores y de pensamientos que vaya conformando fuerza crítica, creadora, transformadora, que vaya conformando lámparas o antorchas».

Insistió en la necesidad de promover “un nuevo humanismo”: un concepto que nos conduce directamente a Fidel. Por entonces, el líder de la Revolución Cubana había fundado escuelas de instructores de arte en todas las provincias de Cuba, como una pieza clave de lo que llamó, precisamente, “batalla de ideas”. Los graduados debían trabajar en centros educativos y comunidades y convertirse, según sus palabras, en “abanderados de la cultura y el humanismo”.

Es un lugar común repetir que el Renacimiento desplazó a Dios del centro de todo y colocó allí —supuestamente— al ser humano. Por eso hablamos del “humanismo” renacentista. Cuatro siglos después, el neoliberalismo instaló brutalmente al Dios Dinero en ese sitio central. De ahí que tanto Fidel como Chávez rescataran el término y lo emplearan, cargado de un sentido radicalmente distinto, como símbolo de rebeldía contra el dogma neoliberal y sus consecuencias.

Chávez habló también en aquel Encuentro Mundial de 2004 de la trascendencia que tendría la alianza de la vanguardia del pensamiento anticolonial y antimperialista con los sectores populares y se refirió al inminente nacimiento de “una red de fuerzas sociales y políticas (…) capaz de mover millones de hombres y mujeres a lo largo del continente y, ¿por qué no?, más allá”.

Debo decir que fui testigo, en mi reciente viaje a Caracas, de ese vínculo orgánico entre escritores, académicos, historiadores, periodistas, y lideresas y líderes barriales y comunitarios, todos patriotas, todos bolivarianos, en el evento “A 210 años de la Carta de Jamaica y a 5 años de la fundación del Instituto Simón Bolívar”.

Me impresionó en particular la intervención de una joven indígena yukpa. Su pueblo, aseguró, lleva a Chávez en el corazón y envió un mensaje de amor al Presidente Nicolás Maduro. Y añadió: “No cederemos ni un centímetro de la tierra venezolana. Los yukpas estaremos en la primera línea. ¡No pasarán!”

Fue difícil no conmoverse al escuchar a aquella muchacha, que estaba allí con su bebé de pocos meses de nacido, repitiendo, en Caracas, en 2025, la consigna que Dolores Ibárruri, La Pasionaria, lanzó en Madrid, en julio de 1936. Y es que hoy la República Bolivariana de Venezuela representa para nuestra región y para el mundo una barrera de contención frente a la embestida del imperialismo y del fascismo.

¿Cuál es la fórmula de Venezuela para frustrar los reiterados planes estadounidenses que han intentado destruir el proceso revolucionario?, le preguntó a Chávez un periodista de Al Jazeera (esto lo cuenta Chávez en el propio discurso que estoy comentando). Y su respuesta fue: “un pueblo consciente, pero además un pueblo organizado, un pueblo unido, un pueblo lleno de coraje, lleno de amor”.

A ese pueblo invencible, “consciente”, “organizado”, “unido”, lo hemos visto en las calles de Caracas, en todo el país, “lleno de coraje y amor”, informado en detalle de los peligros y amenazas, pero sin temor alguno, sereno, y también alegre, acudiendo al llamado de su Presidente, alistándose en las milicias, con orgullo, determinación y entusiasmo. Como dijo la joven yukpa, como ha dicho el propio Nicolás, “¡el fascismo en Venezuela no pasará!”

En Caracas pude conversar con compañeras y compañeros venezolanos a quienes quiero y admiro mucho, empezando por el Presidente Maduro, que me invitó a su programa de televisión, y además con Luis Britto García, Ernesto Villegas, Blanca Eekhout, Pedro Calzadilla, Tarek William Saab, Tania Díaz, Jorge Arreaza, Christiane Valles, Ximena González Broquen, Carlos Sierra, Juan Eduardo Romero, Luis Berrizbeitia, por solo mencionar a algunos.

Y en especial me resultó muy útil y muy estimulante intercambiar con mi hermano Miguel Ángel Pérez Pirela, en su cargo de Coordinador General de la Red En Defensa de la Humanidad, sobre la guerra sin tregua que se nos hace en el ámbito de la comunicación, a Venezuela, a Cuba, a todos los que nos negamos a obedecer las órdenes de Washington, y sobre el tremendo compromiso que significa impulsar un proyecto fundado por Chávez y Fidel y alentado decisivamente por los Presidentes Maduro y Díaz-Canel.

Miguel Ángel me mostró lo que ha venido haciendo para ampliar la presencia de la Red en todas las plataformas posibles. Concibió un deslumbrante portal, donde está todo, la memoria más remota y lo que está ocurriendo ahora mismo, comunicados, declaraciones, videos, cápsulas audiovisuales de los participantes en el taller “Soberanía, imperialismo y pensamiento crítico”, entrevistas, programas televisivos, libros, revistas, documentales, es decir, Todo con mayúscula. Un espacio de avanzada, desde el punto de vista estético e informativo, para que resplandezcan las “lámparas o antorchas” con que soñaba Chávez, llamativo, atrayente, pero sin concesión alguna a la frivolidad contemporánea.

Comprendí que esa “fuerza crítica, creadora, transformadora” del pensamiento crítico, que la maquinaria del Imperio y sus aliados trata de censurar todos los días y a todas horas, podría encontrar canales inéditos para llegar muy lejos gracias al talento y al empeño de Miguel Ángel.

Después de estos encuentros con tanta gente lúcida y comprometida, en La Iguana TV, en Telesur, en el Instituto Pueblos, en el Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos, en el Instituto Simón Bolívar, en la Universidad Internacional de las Comunicaciones, regresé a La Habana convencido de que los enemigos de Venezuela, que son los enemigos de Cuba, los enemigos de la Humanidad, están condenados a la derrota.

Frente a la barbarie, el odio, la mentira, la estúpida soberbia de quienes se creen “superiores” y pretenden dominar el mundo, siempre vencerá el humanismo revolucionario de Fidel y Chávez.

 

La Habana, Casa de las Américas, 20 de septiembre de 2025.